miércoles, 23 de enero de 2013

HA NACIDO UNA ESTRELLA: SLOANE STEPHENS

David Menayo
Marca.com

Sloane Stephens protagonizó la gran sorpresa de la jornada -y del Open de Australia- al ganar a Serena Williams y sellar su billete para las semifinales del torneo. La joven perla estadounidense buscará un hueco en la gran final ante la número uno del mundo y vigente campeona en Melbourne, Victoria Azarenka.
Aún quedan dos meses por delante para que Sloane Stephens pueda celebrar su vigésimo cumpleaños, pero la perla de la cantera estadounidense se regaló el partido de su vida para vencer a su compatriota Serena Williams por un marcador de 3-6, 7-5 y 6-4 tras dos horas y veinte minutos en un choque disputado en una abarrotada Rod Laver Arena que festejó tanto o más que ella la victoria de la joven de Plantation. Era su primera victoria ante una Top-Ten. "Es una jugadora muy joven y muy talentosa. Es la mejor tenista a la que me he enfrentado en los últimos cuatro meses", advertía en la previa la maestra Serena sobre la alumna Sloane. Esta, por su parte, se jactaba de haber ganado una apuesta a Sam Querrey (se jugaban quien de los dos llegaría antes al Top20 y con su victoria ante Serena se garantiza ser número 11 ó 12 el próximo lunes) y de sumar cientos de seguidores en Twitter a cada ronda que superaba en Melbourne. Precisamente por esta red social sorteó las últimas entradas que tenía en su poder para el choque ante Serena. Intuía que iba a ser un día especial.
Ambas se habían cruzado previamente en Brisbane. Sloane plantó cara en aquella ocasión, pero acabó desquiciada ante los desmesurados Come on! de su rival. En esta ocasión la oposición fue incluso más férrea. El primer set se consumió en apenas media hora con una simple lectura. El rodillo Williams pasaba por encima de una timorata Stephens que, tras regalar una ruptura, veía cómo la empresa de ganar el partido se ponía cuesta arriba. Ávido de tenis o nuevas figuras, el público se volcó con Sloane, que una vez soltado los nervios del inicio, pudo remontar el 0-2 con el que empezó el segundo acto. Sin desmerecer a su tenis, ayudaron los numerosos errores no forzados de Serena y las molestias en el costado derecho de la espalda de las que tuvo que ser atendida en pista esta, sacando a no más de 150 km/h y con ostensibles gestos de dolor. Tras malgastar con 5-3 y saque una bola de set, la joven estrella estadounidense pudo dilatar el partido un set más tras lograr el ansiado break antes de llegar al tie-break. La desesperación y frustración de Serena llegó hasta tal punto que se ganó el abucheo del respetable y la amonestación por parte de la juez de silla tras estrellar su raqueta contra la silla y hacerla trizas. Los nervios por ver consumir el reloj de arena hizo que una y otra se atrapasen en sus miedos llegados al momento clave del duelo. Curiosamente pesó más en Serena, errática con su revés, que veía como la alumna, una vez más, podía con la maestra. Sloane, número 25 del ranking, no podía estar más feliz al acabar el partido. "¡Esto es una locura! ¿Ahora? Toca disfrutar de las semifinales", señalaba Stephens con voz de adolescente y reteniendo lágrimas de alegría en sus ojos.

Hija de una nadadora afroamericana (Sybil Smith) y un jugador de fútbol (John Stephens), Sloane tiene detrás una historia llena de lágrimas y tristeza. No conoció a su padre hasta los 13 años y a pesar de ello fue él quien más la animó a probar suerte de manera profesional en el mundo del tenis. En 2009 dio el salto al circuito WTA y jugó la Qualy de su primer Grand Slam, un US Open amargo marcado por el fallecimiento de su progenitor días antes de comenzar el torneo. Le costó remontar el vuelo, pero apoyada por su madre, su hermano (Shawn Farrell), su entrenador (David Nainkin) y su agente (John Tobias) ha ido forjando esa mezcla de calidad, actitud y fortaleza mental que dicen, combinan las campeonas. Ella, de momento, puede presumir de unas semifinales de Grand Slam
Victoria Azarenka sigue con paso firme en la defensa del título conquistado el año pasado en Australia. La bielorrusa se clasificó para semifinales tras vencer a la rusa Svetlana Kuznetsova por un marcador de 7-5 y 6-1 tras una hora y cuarenta y siete minutos de juego en el choque que abrió la jornada en la Rod Laver Arena. Sveta saltó a la pista siendo una roca que acabó por erosionarse por los sartenazos de Vika. La rusa, otrora número dos del mundo -hoy es la número 75 del ranking-, vendió cara su piel antes de que su rival pudiera cazarla. Tanto, que logró tomar ventaja en el marcador (4-1) merced a su buen hacer en el fondo de la pista, aplacando con su toque de muñeca las embestidas de una desbocada Azarenka. La número uno tiró de galones cuando se vio por debajo en el marcador y dio un paso al frente para meter presión a su rival que acabó hincando la rodilla tras ceder dos breaks -uno de ellos con una doble falta-.
El sofocante calor de Melbourne, el alto ritmo de juego que marcó Azarenka y una rodilla maltrecha que supuso una traba más el algún momento puntual, acabaron de hundir a Kuznetsova. Victoria salió beneficiada del intercambio de rupturas en el inicio del segundo acto y no tuvo problemas para administrar la renta y acabar sellando su billete para la siguiente fase. "Al principio me costó porque tiene un juego diferente, pero luego he podido jugar mi mejor tenis. Tengo la misma ilusión que cuando era niña y jugaba hasta el anochecer. ¿Revalidar título? Es importante mantener la calma, ser humilde y disfrutar del juego", sentenció la bielorrusa.

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