martes, 19 de febrero de 2013

CRÓNICA EXHAUSTIVA DE LOS MUNDIALES DE ESQUÍ ALPINO DE SCHLADMING



MANU NEYRA.

Estos campeonatos se presentaban con bastantes interrogantes: ¿Podría Austria superar la presión en casa y demostrar que es la superpotencia en el esquí alpino? ¿Podría Tina Maze desbancar definitivamente a Lindsey Vonn como la estrella del esquí y llevarse un saco de medallas? ¿O por el contrario sería la americana quién cogiese la sartén por el mango? ¿Alguien podría doblegar a Hirscher en el jardín de su casa? ¿En el Super G masculino se jugaba por la plata y el bronce? ¿Conseguiría Suiza pese a sus ausencias salvar el honor en casa de sus rivales?
En este pequeño resumen pretendo revisar estas cuestiones y otras más.
Los favoritos:
-Marcel Hirscher: El austriaco venía de dominar el mes de enero con mano de hierro, y solo un par de errores le privaban del pleno en las carreras había corrido. Tenía que demostrar que el peso de una nación entera no le afectaba y evitar convertirse en un nuevo Benni Raich que falla en los momentos importantes
-Aksel Lund Svindal: El noruego estaba siendo bastante regular, muy buenos resultados en las pruebas rápidas, y sólo Marasaglia con la carrera de su vida le había podido derrotar
-Ted Ligety: El de Park City llegaba como favorito para el GS gracias a sus magníficas actuaciones a lo largo del año. El hecho de que la nieve estuviese helada le hacía ganar más enteros si cabe, y quién sabe, después de un par de top5 en Super G, quizás podría encontrar su medalla
-Tina Maze: Ha dominado el circuito desde los albores de la temporada allá por octubre. Sólida en todas las disciplinas tenía una gran opción de hacer historia llevándose medallas en todas las disciplinas
-Lindsey Vonn: Era su hora de reivindicarse, después de un mes fuera recuperándose física y emocionalmente volvía para demostrar quién es la reina y arrebatarle el record de victorias a Moser-Pröll y de paso vengarse tras sus malos mundiales en Garmisch-Partenkirchen dos años antes.
-Mikaela Shiffrin: aprovechando que la reina Marlies estaba de baja por problemas de rodilla, la joven de Colorado se había aupado al trono del slalom con unas magníficas carreras durante el mes de enero. Sus principales rivales serían Hansdotter y Maze, pero la americana contaba con el favoritismo
-Anna Fenninger: en su mejor día puede plantar cara a quién sea, pero tenía que defender un título y aguantar la presión que eso conlleva. Con Lizz Görgl AWOL, las esperanzas de las chicas austriacas caían sobre ella
Los “underdogs”:
-Mathias Mayer y Max Franz: estos dos jóvenes habían obtenido buenos resultados a lo largo de la temporada, no eran favoritos claros, pero tenían sus opciones si tenían un buen día
-Kjetil Jansrud: el “otro noruego” se estaba ganando el nombre, muy capaz de pelear por las medallas en cuatro disciplinas, pero demasiado propenso al error. De hacer una carrera limpia hasta su compañero Svindal debería temer
-Klaus Kröll: Corría en su casa, en la pista en la que esquía habitualmente. Mucha presión, pero mucha experiencia
-Felix Neureuther: Un pódium en GS, ser el único que le planta cara a Hirscher en slalom. La mejor temporada de un alemán desde Wasmeier, pero había demostrado sobradamente que no aguanta la presión
-Alexis Pinturault: Quizás el favorito para la super combinada, con el problema de la inexperiencia. Contaba también para el GS y el slalom
-Christof Innerhofer y Dominik Paris: un buen mes de enero donde se impusieron en los dos clásicos era un buen augurio, más para el de Merano, que se había impuesto en las dos pistas heladas por excelencia con bastante solvencia
-Lara Gut: era la esperanza suiza, si alguien podía sacar una medalla era ella. Buena forma en Super G y descenso, con top5 en super combinada y GS.
-Frida Hansdotter: la sueca llegaba en el mejor momento de su carrera con varias segundas plazas en slalom. No sería una sorpresa su victoria
-Marlies Schild: invitada de ultimísima hora. Una lesión casi acaba con su campaña, pero consiguió recuperarse a tiempo, y, nunca se sabe, a lo mejor hacía un regreso triunfal como Grange en Levi 2010 y volvía ganando
-Julia Mancuso: Nunca se puede descartar a esta mujer en una carrera por las medallas, porque nunca decepciona, siempre saca lo mejor de ella y es raro que se vaya sin medallas
-Viktoria Rebensburg: Llegaba después de una victoria en GS que le había costado bastante, pero su forma en super G la hacía candidata en una pista tan dura como la austriaca
-Maria Hölfl-Riesch: una temporada bastante floja para sus estándares, pero era su oportunidad de arreglarlo todo con un par de medallas
-Kathrin Zettel: muy solvente tanto para los eventos técnicos como para la combinada. Pero sus mejores resultados llegaron a principio de la temporada, podría no tener mucha gasolina en el tanque

Y la competición empezó el primer martes con el Super G femenino. La primera de las batallas entre Vonn y Maze, y en principio la más equilibrada entre las dos grandes. Pero no estaban solas: Gut, Mancuso, Fenninger y Rebensburg querían unirse a la fiesta y no sería nada descabellado que una de las dos grandes se viese sin medalla. El día amaneció con niebla en la pista y nubes bajas, que convirtieron la visibilidad en algo escaso. Por este motivo la salida se estuvo retrasando desde la hora prevista, las once de la mañana, a después de las dos. En una polémica decisión, con una visibilidad horrible, la FIS decidió que se corría. Fue curioso, que antes de la salida de Elena Curtoni, un operario de la pista sufrió una lesión que retrasó la carrera algo más: imagínense la situación de la italiana, en la puerta de salida, con un retraso de más de tres horas, sin ver nada, y casi sin acordarte del trazado de la pista. Consiguió acabar que no es poco. El primer tiempo serio lo marcó Lara Gut, que consiguió aguantar hasta que salió Maze, que la superó por cuatro décimas. La siguiente en el portón era Vonn, que con su agresividad habitual consiguió mejorar los parciales de Maze, hasta que al aterrizar un salto perdió el equilibrio y se cayó. En la posterior repetición se aprecia como no ve un defecto de la pista que la lleva a caerse. Pese a todo, la FIS sigue adelante con la competición, más aún cuando las esquiadoras siguen cometiendo errores y saliéndose de la pista, pero sin lamentar víctimas como Vonn, que se lesionara la rodilla y dijese adiós a los campeonatos. Al final, cuando las treinta necesarias para finalizar la competición acabaron, la FIS echó el telón. Oro para Maze, plata para Gut, bronce para Mancuso, y todos medio contentos: Maze empieza su camino de la mejor forma posible, Suiza salva los campeonatos en la primera carrera, y los americanos pierden a Vonn y sacan una medalla.
El segundo día nos deparaba un a priori descafeinado Super G masculino. La pista la ponía un noruego y Svindal estaba intratable. Pero sorprendió una pista muy técnica en la que el noruego no iba a ir tan rápido como debiese. Personalmente, considero que era a favor a Jansrud, con un reciente pasado en el GS, y buscar así un doblete digno de Aamodt y Kjus, pero sinceramente, y como veremos a continuación, se columpiaron. El primero en salir era Pinturault. Recordemos que el francés había sido segunda en esa misma pista, aunque en diferentes condiciones, el año anterior. El francés hizo una buena bajado, lejos de perfecta, pero no mucha gente le esperaba en el pódium. No mucho después salió su compatriota De Tessières que se hizo con el liderato. Ligety con el 10 se colocó primero, hasta ahí lo normal, faltaban los favoritos que iban a barrer a estos de un plumazo… Pero no, como ya he dicho, la pista era muy técnica, y la visibilidad había empeorado un poco, lo que dejó a los favoritos con pocas opciones. Sólo Svindal con una bajada casi perfecta hasta el último muro consiguió acercarse, pero ese error final le costó la victoria abriendo el casillero de Ligety en una disciplina en la que no había conseguido si quiera un pódium, aunque si varios top5. El dato curiososo, es que De Tessières no era de la partida en los mundiales. El titular era Johan Clarey, que se perdía los campeonatos por problemas de espalda. Pero no se piensen que este tenía más opciones que De Tessières, con una pista tan técnica sus opciones eran prácticamente nulas.

Llegan las combinadas
La competición se reanudaba el viernes, con una interesante combinada femenina. Maze era la absoluta favorita, después de ganar el slalom de Maribor y quedarse cerca de la victoria en la Olimpia delle Toffane en Cortina. Nunca se podía descartar a Zettel, campeona en Val d’Isére o a Hölfl-Riesch, la campeona olímpica. En otro orden, y dependiendo del slalom, podrían estar Fenninger, la campeona mundial, o Lara Gut. El descenso fue divertido y apretó la cosa bastante. Maze, Fenninger, Görgl, Gut y Hölfl-Riesch en una pañuelo, con las austriacas especialistas en slalom con algo de tiempo perdido y necesitando atacar. Pero la pista de slalom era un poco dura. Quizás eso nos quitó un buen duelo entre las cinco de cabeza. Todo quedaba reducido a la alemana y a la eslovena. Y posiblemente la mejor de las austriacas en el slalom se llevaría el bronce. La lucha era por el oro. Y la eslovena se dejó bastante con la alemana, que salvaba el año. La tercera era la austriaca Nicole Hosp, ganadora de un globo de cristal tiempo ha, y que tras graves lesiones pululaba con resultados mediocres salpicados de ciertos momentos de brillantez. Berthold respiraba, primera medallas austriaca, con Hirscher y los dos descensos pendientes. Austria podía levantar la situación.
Al día siguiente llegó el descenso masculino. Svindal no dejó lugar a la sorpresa y vengó su error del Super G con solvencia superando al italiano Paris y a la sorpresa, el francés David Poisson. Segunda medalla inesperada para los franceses. Kröll cuarto, los demás austriacos por detrás del décimo lugar. Crisis nacional en Austria, una medalla de bronce tras cuatro carreras, y sin muchos visos de mejorar en la super combinada masculina. Todo en las manos de Fenninger y Görgl…
… Que decepcionaron, en unas condiciones no demasiado buenas la francesa Rolland dio la sorpresa al imponerse. No era tan sorpresa porque el año anterior había logrado dos pódiums en Schladming, pero nadie se esperaba que pudiese dar la campanada en los mundiales. Por si fuera poco, la segunda fue la italiana Nadia Fanchini, otra para nada favorita, mientras que la tercera, con algo más de lógica fue Hölfl-Riesch, que hasta que llegasen Dopfer y Neureuther era la que estaba tirando del equipo.
Al día siguiente llegó la combinada masculina. Se sabía de antemano que el slalom iba a ser durísimo, y que muchos de los especialistas en descenso iban a tener que sacar ventajas inmensas para tener opciones, eso si lograban acabar. Por su parte, Kostelić y Pinturault ganaban enteros, mientras que Ligety pelearía por el pódium con los supervivientes del slalom.
Pero el guión cambió con un descenso bastante dubitativo de Pinturault, que no olvidemos había sido decimosexto de veinticuatro el año anterior en Schladming, pero no tuvo su día y se dejó mucho. Kostelić se limitó a seguir vivo, a segundo y medio de Baumann que de los de arriba era el único que podía complicarle, porque Ligety sólo estaba ocho décimas delante. Evidentemente había una ristra de velocistas entre ambos, pero eso sólo jugaba a favor del croata, que tendría la nieve en mejor estado. Sin embargo, el americano consiguió superar al croata y alzarse con su segunda medalla de oro, otra inesperada, porque llevaba desde Turín 2006 sin ganar una combinada, y por aquel entonces se corrían a dos mangas de slalom. El propio Kostelić finalizó segundo y Romed Baumann apareció después de un mal año para salvar un bronce, que pese a todo, sabía a poco entre los austriacos.

Competición por equipos
Y así llegó la competición de equipos, con favoritos claros: Francia, que defendía título, pero que no contaba con sus mejores esquiadores, la más destacable es Worley; Alemania, con Neureuther y Dopfer en muy buena forma, con Lena Dürr, que había ganado un evento de similares características, y Hölfl Riesch, que llevaba unos campeonatos brillantes hasta el momento. Austria formaba con Hirscher, Schörghofer, Kirchgasser y Hosp. Los suecos llevaban a Myhrer, Byggmark, Hansdotter y a Pietilä Holmner. A mi juicio, a excepción de Hirscher, el equipo austriaco era peor que el alemán o el sueco. Por su parte, los franceses, con el equipo B, no llegaron a más de cuartod de final donde los alemanes se los cargaron. Suecia por el lado flojo del cuadro llegó sin problemas a semifinales, y Austria, exenta de la primera ronda se enfrentó a Eslovenia, que le causo unos pequeños apuros al ganarle el primer punto, pero nada que no se arreglase.
Las semifinales empezaron con un Austria-Alemania prometedor, pero se quedó en eso, los alemanes fueron barridos por los austriacos sin contemplaciones. Los suecos por su parte se impusieron a Canadá, que era la sorpresa hasta el momento.
En el tercer y cuarto puesto, los alemanes necesitaron una victoria final de Dopfer para darle la vuelta y alzarse con el bronce. Y nos quedaba otra “prometedora” final. ¿Averiguan cómo quedó? Sí, otro 4-0 para Austria, un paseo incontestable y algo menos de presión para el equipo organizador. Aunque la presencia de Hirscher pueda parecer testimonial en este caso, con muchos equipos dejando a las estrellas descansar, es probablemente su presencia la que lleva al equipo a la victoria.
Bueno, recapitulemos un poco antes de las cuatro últimas carreras:
-Ligety era la estrella de los campeonatos a falta de su prueba, en un duelo a cara de perro entre él y Hirscher, y sin visos de ningún tipo de competencia.
-Maze quizás estaba defraudando un poco, pero las expectativas en ella eran inmensas, así que no lo estaba haciendo mal, pero se esperaba más. Su no-duelo con Vonn dolería bastante a los aficionados, porque era un aliciente muy importante de los campeonatos.
-Las medallas sorpresa estaban a la orden del día, y Francia ya llevaba tres inesperadas.
-Hölfl-Riesch había salvado la temporada, y tiraba de Alemania, que contaba con sus tres medallas.
-Austria, pese a su éxito en la competición por equipos, seguía teniendo una presión enorme, pero tenían a
Hirscher en dos carreras en las que podía salvar medalla sin ningún problema, el resto del equipo, bastante decepcionante.

La competición se reanudó el jueves de la segunda semana, con el GS femenino. Maze era la favorita, se había impuesto en las primeras tres carreras de la disciplina, pero había ido perdiendo fuelle, y Rebensburg, Fenninger y Vonn la habían batido, la última en la nieve de Maribor, en la casa de Maze. A este grupo se unían otras aspirantes, como Gut, Zettel, Worley, aunque la temporada parecía indicar que saldría de las primeras que he listado (excepto Vonn, claro está). Pero Worley abrió un hueco de más de un segundo con Maze, ocho décimas con Fenninger, y cinco con Zettel. Rebensburg por su parte estaba a dos segundo. Y sorprendían Handotter y Shiffrin empatadas por el quinto puesto detrás de Maze.
Worley tenía todo de cara, y no falló haciéndose con el título manteniendo, de hecho aumentando tres centésimas, su ventaja con Maze, que quedaba segunda, con Fenninger, que después del descenso se había ido a su casa porque no soportaba la presión, tercera. Shiffrin acababa quinta, un buen resultado para ala joven en una disciplina que no era la suya.

Comienza el duelo Hirscher-Ligety
Al día siguiente llegó el esperado duelo Hirscher-Ligety. El austriaco corría en casa, pero la tipología de la nieve le era favorable al americano. En la primera manga el noruego Svindal se unió a la fiesta, quedando una centésima por delante de Marcel, pero a más de un segundo y tres décimas de Ligety, que ya tocaba el oro, y sólo un error muy gordo se lo podía arrebatar. Entre Hirscher, y el noveno, su compatriota Mathis, sólo había siete décimas, con lo que ya no es que fuese sólo el oro, sino que la medalla peligraba. Pero con una solvente segunda manga se aupaba a la medalla de plata, que Svindal cedía por un error en las últimas puertas que le costó también el bronce, que fue a parar a manos del italiano Manfred Mölgg. Ya ni Hirscher es capaz de ganar, aunque le queda su mejor bala

La siguiente prueba acababa con el calendario femenino, el slalom. La favorita era Shiffrin, pero con diecisiete años no se sabe cómo puede responder. La última oportunidad de Maze, y a falta de Hirscher, de los austriacos. Sin embargo las cosas no empiezan bien para ellos, y tras la primera manga su mejor esquiadora es Kirchgasser sexta. Shiffrin no falla y se mete tercera, a menos de dos décimas de Handotter, con Poutiainen, posiblemente en su último mundial, a una centésima. Maze está algo lejos, pero Hölfl-Riesch si es un peligro para la americana. Así da comienzo la segunda manga, donde Kirchgasser toma el mando a falta de cinco por salir. Maze es incapaz de superarla, y Hölfl-Riesch es incapaz de acabar su carrera. Shiffrin tampoco falla y consigue meterse primera, asegurándose la medalla. La siguiente es Poutiainen, que sin embargo se ve relega a la tercera posición, que al final se convierte en cuarta pues Hansdotter consigue ser tercera. Austria consigue otra medalla más. Shiffrin hace historia y sienta las bases de un futuro muy prometedor
Y llegamos al fin a la última carrera. El slalom. Hirscher favoritísimo, y sólo Neureuther parece toserle al austriaco, pero en el esquí puede pasar todo, y se pueden unir invitados sorpresa. Aunque esta vez, no. Hirscher mantiene a raya a Neureuther por tres décimas, lo que no le garantiza nada a falta de una manga. Matt, Mölgg y Dopfer están más atrás, cerca de Neureuther, más atrás están Myhrer, Kostelić y Pinturault, todos a un segundo o menos del austriaco. En la segunda manga, Kostelić se sitúa primero, con el joven francés segundo, pero se ven superados por el campeón de la Copa del Mundo, André Myhrer, consiguen superar a Pranger, Dopfer y Mölgg, así que si falla uno de los tres primeros, el sueco estará en el pódium. Pero no sucede, Matt consigue defender su posición de pódium, doce años después de su victoria en los Mundiales de Sankt Anton, a escasos diez kilómetros de su casa. Neureuther supera al austriaco, pero aún así le es imposible superar el tiempo de Hirscher, que se lleva el oro individual que hasta entonces había sido tan esquivo a los austriacos.
Estados Unidos domina el medallero, pero Austria consigue ser segunda y salvar su honor. No tiene tanta suerte Suiza. Tenían un papel difícil sin su mayor baza, Beat Feuz, lesionado todo el año, pero quizás tras la primera medalla se podía esperar algo más. No hubo suerte. Maze finaliza con dos medallas de plata y una de oro, menos botín del esperado por todos, pero aún así es más que notable la actuación de la eslovena. Francia se lleva tres medallas por sorpresa, y la de Worley, aunque menos, también sorprende porque no le estaba yendo muy bien el año. Sin embargo más preocupante es la actuación de Pinturault. Él mismo estaba decepcionado por no haberse llevado ninguna medalla, pero más preocupados estarán Svindal o Hirscher viendo que el francés ha hecho top6 en cuatro de las cinco carreras, algo que le hará contendiente de la Copa del Mundo en el futuro. Otra mención para Andreas Romar. El finés consigue una cuarta y una quinta plaza, y a sus veintitrés años, tiene mucho que demostrar. Sorprendente también Shiffrin, era la favorita, sí, pero, ¿alguien de verdad espera que alguien de diecisiete años soporte la presión y la falta de experiencia en unos mundiales? Además de eso, consigue un top5 en GS.
Menciono a Baumann, que lleva un año nefasto, lejos de aquella segunda plaza en el descenso de Kitzbühel y su victoria en Chamonix, su marcha de Head a Blizzard le ha lastrado, pero pese a todo ha conseguido un bronce que a él le sabe a oro.
¿Decepciones? Quizás la mayor decepción es la FIS, que mira más a intereses económicos que al bienestar de los propios atletas. Quizás Innerhofer ha pasado un poco más desapercibido de lo debido, o Erik Guay, que no puede revalidar su título. Görgl también decepciona, no quedándose ni cerca de las de arriba, Rebensburg tampoco cumple con las expectativas, aunque las condiciones no eran las mejores para su forma de esquiar. Pero no hay muchas más decepciones muy notables, han sido unos campeonatos interesantes que en Austria han tenido que sufrir mucho

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