domingo, 17 de marzo de 2013

RESUMEN DE LA COPA DEL MUNDO 2012-13 DE ESQUÍ ALPINO



MANU REYNA

La temporada se abría a finales de octubre en Sölden, como todos los años, buscando dar respuestas a las preguntas que todos los aficionados se hacían. Los austriacos se preguntarían si Hirscher volvería a dominar y si por fin aparecería una esquiadora austriaca capaz de pelear con Vonn. La candidata era la irregular Fenninger. 
La joven austriaca tenía que demostrar ser una top3 en la general. Por otra parte, para los americanos, la cuestión parecía ser si Ligety vencería a Hirscher y en qué carrera Vonn se llevaría el Globo. Los franceses tenían esperanzas en Pinturault, que no tendría muchas opciones por perderse la primera parte de temporada por una lesión de tobillo, y en ver si Grange podía hacer otro inmenso “comeback” tras el de la temporada 2010-11. En cuanto a sus chicas, ver si alguien podía dar un paso adelante y apoyar a Worley en las pruebas técnicas, y obtener un par de buenos resultados con Marchand-Arvier o Roland. La perspectiva alemana se basaba en el paso delante de Rebensburg en las pruebas de velocidad y ver si Hölfl-Riesch volvía a disputarle el título a Vonn, y comprobar si Neureuther y Dopfer daban un pasito hacia delante. Donde el panorama era desolador era en Suiza, con medio equipo lesionado, o saliendo de lesión, sus mayores aspiraciones estaban en las manos de Lara Gut
Así dio comienzo la temporada en Sölden, con un GS, para probar los nuevos y polémicos esquís. Ligety y Maze barrieron, pero Hirscher salvó la situación, cosa que no hizo Vonn, que  se salió en la segunda manga, perdiendo un buen puñado de puntos nada más empezar, y viniendo justo después Levi y Aspen, las cosas no pintaban muy bien para la tetracampeona, que se podía ver doscientos o trescientos puntos  lejos de alguien como Maze, a la que las carreras técnicas no le iban nada mal. Y en efecto, no le fueron mal, un cuarto en Laponia, una victoria y un tercer puesto en Colorado, y Vonn con graves problemas intestinales tras Levi, sólo saca nueve puntos. Nueve puntos por los 310 de la eslovena
Por su parte Myhrer empezó con victoria en su defensa del título en Levi, y en las primeras carrera de velocidad Svindal impuso su ley y sumó doscientos puntos, y otro puñado también en Beaver Creek, que le dejaban líder. Hirscher seguía sumando puntos en GS, y Ligety intratable de momento en su disciplina.
Así llegó Lake Louise, donde Vonn impuso su ley y sumó 300 puntos en tres carreras para engancharse de nuevo, porque Maze no llegó a los 100 entre las 3 carreras, y ahora venía Saint Moritz, donde la americana también podría sumar. Pero falló en la súper combinada y el GS, y pese a su victoria en el súper G, Maze fue segunda, sacando 180 puntos ese fin de semana. Pero Lindsey falló en Val D’Isére la semana siguiente, en el descenso, que se llevó Gut, salvando en algo el honor suizo. Lindsey se fue lo que quedaba del año. Ya daba por perdido el título, tenía objetivos todavía, los mundiales, superar a Moser-Pröll en la disciplina de descenso, el record de triunfos de la austriaca…
Poco queda decir ya de la competición femenina, el brazo tiránico de Maze aplastaba a la competencia, sumando un puñado de puntos acabando en el top10 en prácticamente todas las carreras, y llevándose ya en diciembre el globo de GS.
En contrapartida, la competición masculina estaba más abierta, tras dos fines de semana de Svindal, llegaba el turno de Hirscher, que ganó el GS de Val D’Isére y fue tercero en el slalom, contando sus carreras por pódiums. La siguiente semana Svindal replicó en el Súper G de Val Gardena, y podría haberlo hecho bien en en el descenso, pero el cambio de condiciones benefició a los que salían por detrás, y Steven Nyman y Rok Perko aprovecharon esto para llevarse las dos primeras posiciones.
En el GS de Alta Badia se impuso Ligety, con otro pódium de Hirscher, que se impuso en el slalom de Madonna di Campiglio antes de navidades, liderando con cierta comodidad la clasificación antes de enero. La última carrera del año fue Bormio, una victoria de Dominik Paris compartida con Reichelt.  Una victoria en Bormio suele ser un sinónimo de que en las clásicas de enero vas a estar bien, o sea, que estos dos esquiadores subían su cotización
Por su parte Shiffrin, Rebensburg y Fenninger lograron sus primeras victorias del año, y destaquemos a Veronika Velez-Zuzulova, que consiguió el primer triunfo de su carrera deportiva, que ratificó después en el evento de Múnich. Hagamos un inciso, pequeñito para clarificar una cosa: NO son eventos en el centro de la ciudad como a veces insisten en las retrasmisiones. Si alguien ha estado alguna vez en la bella ciudad bávara, habrá podido observar que la distancia que separa el Olympiapark del centro, llamemos “centro” a Marienplatz, es simplemente obscena para ser recorrida andando, como de hecho sucede desde el Estadio Luzhniki de Moscú, junto al cuál se disputa a competición de Moscú, con respecto a la Plaza Roja.
Hecho este inciso, Neureuther ganó en casa, y Hirscher ganó dos de las tres siguientes pruebas, pifiándola en la otra cuando tenía todo para ganar aplastando a Ligety, y prácticamente regalándole el globo de cristal de GS al americano.
En Zagreb Shiffrin prolongó su racha, poniéndose líder de la clasificación de slalom, y en St. Anton, Vonn reapareció, lejos de su mejor nivel, Maze se llevó el Súper G y McKennis venció su primera carrera. Después llegó la habitual visita al pueblo de Hermann Maier, que no el pueblo donde nació, que es Altenmarkt im Pongau, que paradójicamente es donde se fabrican los esquís Atomic, esquí que lleva Mika Shiffrin, ya supongo que os habéis dado cuenta de a dónde quiero llegar, la americana consiguió la tercera victoria de la temporada, antes de la visita a Contina d’Ampezzo, donde Vonn renació para lazarse con el descenso y Vicky Rebensburg demostró que si tiene el día puede estar arriba en Super G, alzándose con la segunda victoria en la disciplina. A finales de enero en Maribor, en uno de los últimos GS del año, Vonn ganó en casa de Maze, si bien la eslovena volvió a demostrar estar  un peldaño encima de las demás, y aprovechó para recortar algunos puntos a Shiffrin
Vamos ahora al mejor momento del año de esquí, las clásicas de enero, como siempre, Wengen abría con su súper combinada, con un descenso más corto, saliendo desde algo antes del Hundschopf, y comiéndose los primeros cuarenta segundos de pista, pero sin quitar las partes más emocionantes. Allí se impuso Pinturault, por encima de Kostelic y del enésimo “revival” de Janka en la pista del cantón de Berna, pero lo que realmente importaba era el día siguiente, ver si Svindal por fin conseguía ese gran resultado, pero un fallo en el esquí del noruego le sacó de la carrera, y posiblemente del título. La carrera fue para Innerhofer, que aspiraba a repetir la semana siguiente en el Hannenkahm de Kitzbühel, por otra parte, Reichelt confirmaba lo dicho antes. El vencedor en el slalom del domingo fue Neureuther, por delante de Hirscher, que tenía bastante encarrilado el Globo  Grande.
Y por fin llegó el Hannenkahm, el viernes se impuso Svindal en el Super G, por delante del joven Mayer. El sábado llegó el evento del año en Austria, y no exagero, pero el noruego como siempre en esta pista y disciplina naufragó, alzándose Paris con la victoria más grande de su carrera por delante del campeón mundial Erik Guay y de su compañero en lo más alto del pódium en Bormio, Hannes Reichelt. Por su parte Hirscher ganó el slalom con comodidad y Kostelic volvió a inscribir su nombre en la combinada otra vez más
Después de esto, la falacia de Moscú, el slalom paralelo, donde la mayoría de equipos enviaron a reservas porque los titulares no estaban metidos en la general o en la clasificación de slalom, precisamente una de las reservas, Lena Dürr, se alzó con la victoria, y Shiffrin aumentó en unos puntitos su ventaja sobre Maze, con la eslovena a poco más de treinta puntos de la americana.
Ahora aquí vienen los mundiales, hay publicada una entrada en el blog que es una crónica sobre ellos, así que no me voy a detener en resumirlos.
Después de los mundiales, llegamos a otra de las estaciones clásicas de la Copa del Mundo, Garmisch-Partenkirchen, la pista Kandahar recibía a los esquiadores, en el descenso Innerhofer ganó en la pista en la que dos años antes había ganado tres medallas en campeonatos del mundo. El domingo Pinturault se hizo con el GS venciendo a Hirscher y a Ligety, que tenía ya una ventaja casi insalvable en la competición. El fin de semana siguiente, se visitaba la tierra de Svindal, que con el título de súper G en el bolsillo, tenía que ver si se alzaba también con el descenso y apuraba sus últimas opciones para la general. El descenso fue otra falacia de la FIS en una competición injusta en la que el viento se encargó de dificultar las carreras de los esquiadores, más de unos que de otros, y que sirvió para dar un empujón a Svindal para llevarse el título de descenso, quedando segundo por detrás de Adrien Theaux. Al día siguiente el propio Svindal rompió su maldición en Kvitfjell llevándose el súper G y el globo de cristal de la disciplina.
Las últimas pruebas antes de las finales eran en Kranjska Gora, territorio Ligety, que se llevó la victoria en el gigante, por delante de Hirscher, quien aumentaba la brecha  con Svindal al día siguiente siendo segundo en el slalom tras Kostelic y llevándose el título de la disciplina.
Por su parte, las chicas tenía carrera en Meribel tras los mundiales, una súper combinada que se llevó Hölfl-Riesch y el momento del año, la victoria de Carolina Ruiz Castillo, la primera de una española en la disciplina. Posteriormente rendían visita a Baviera, primero en Garmisch-Partenkirchen, ciudad natal de Maria Hölfl-Riesch, y luego a Ofteschwang.
En Garmisch-Partenkirchen se celebraban dos Súper G, uno de ellos reemplazando al cancelado en Val D’Isére. El primero sirvió para que Tina Weirather inaugurara su palmarés en la Copa del Mundo, mientras que Fenninger  se hizo con el segundo. A estas alturas del año, Maze ya era campeona pero igualmente se impuso en el descenso, consiguiendo ganar en todas las disciplinas la misma temporada, pero todavía mantenía opciones de hacer lo imposible y ganar todos los globos de cristal. Estaba a un punto de Vonn en descenso, con la americana en el dique seco por una lesión de rodilla en los mundiales, y tenía que recuperar algunos puntos con Shiffrin en slalom.
Esto último lo consiguió en Ofterschwang, poniéndose siete puntos arriba a una semana para el final de la temporada. Fenninger aumentó su cuenta con otro GS y acechando la segunda posición general de Hölfl-Riesch
Y llegaron las finales, en Lenzerheide, empezaban con los descensos femenino y masculino, pero una espesa niebla canceló las carreras, privando a Svindal de poder pelear por el Globo Grande con Hirscher, y a Tina Maze de llevarse todos los globos. Al día siguiente se cancelaron los súper G, pero la disciplina estaba ya casi cerrada, ya que únicamente Mancuso tenía remotas opciones, así que ningún drama más allá del sufrido por Svindal, que como no corría el slalom, matemáticamente estaba fuera de la lucha. El viernes hubo un evento por equipos, que ganó Alemania gracias a Lena Dürr y Fritz Dopfer.
Y el sábado, la última lucha que quedaba abierta, ver si Mika Shiffrin podía remontar los siete puntos de ventaja que tenía Maze, cosa que consiguió, llevándose el último globo de cristal del año
En octubre más, y esperemos que mejor, porque pese a no ser un mal año, la lucha real ha sido más bien poca.

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