viernes, 24 de enero de 2014

NADAL APLASTA A FEDERER

ALEJANDRO DELMÁS 
AS.com

Por la cubierta del Rod Laver Arena, abierta a media tarde tras la lluvia de la mañana, sopla el viento, graznan las gaviotas… y retumban las cargas de Rafael Nadal contra el revés de Roger ‘Maestro’ Federer. Por ahí resoplan esas cargas, asaltos o embestidas que en toda una década, desde 2004, no han sido capaces de controlar ni ese gran maestro Federer… ni algunos de los mejores consejeros técnicos del planeta (Lundgren, Roche, Annacone, Luthi… Edberg). Para eliminar en semifinales a Federer tras dos horas y 24 minutos por 7-6 (4), 6-3 y 6-3, Rafa Nadal sólo cometió 25 errores no forzados. Federer incurrió en 50… con 23 errores no forzados de su frágil revés, abierto en canal por el martillo pilón de los tiros cruzados de Nadal: con un sonido que se parece bastante al del momento en que el cuerno de un toro rasga un delicado traje de luces… o la fina carne del matador, del maestro.
Cuando Federer se despida del tenis, el eco de ese sonido le perseguirá del mismo modo que la sombra del ‘sky hook’ de Kareem Abdul-Jabbar perseguía a Robert Parish, el pívot de los Boston Celtics. De momento, y de 33 partidos disputados ante su Némesis, Rafael Nadal, el maestro Roger Federer ha perdido… 23. El mismo Federer, al que eminencias como Laver, Rosewall y Sampras, todos en el palco, consideran el mejor jugador de todos los tiempos... al que tenía que surgirle su pesadilla perfecta: Nadal.
La semifinal del Rod Laver Arena tenía múltiples ángulos. Con Wawrinka esperando en la final (mañana, 09:30, Eurosport), un triunfo de Federer firmaría la primera final en Grand Slam totalmente suiza… y pondría a Roger a las puertas de su gran título número 18. Cuando se cuestiona si el asalto de Nadal, con 13 títulos, puede derribar el liderato de Federer en torneos de Grand Slam, un éxito de Federer hubiera resultado de valor especialísimo…
Pero el partido real sólo duró lo que el primer set, que Nadal (sólido, castigando con ganchos y sacos de piedras el costado de revés de Federer) resolvió tras escaparse con 5/1 en el ‘tie-break’, de paso para el 7/4 que cerró el juego de muerte súbita y el set. Hasta ahí no se había producido ningún ‘break’. En los sets segundo y tercero, Nadal quebró en cuatro ocasiones el servicio de Federer (que sólo ganó el 50% de puntos con segundos saques), mientras que Roger sólo podía recuperar un ‘break’, el que le valió para el 2-2 en el tercer set: Federer (que se quejó así al árbitro, Jake Garner, por los gemidos de Nadal en los peloteos largos: “Lo viene haciendo durante todos estos años y nadie dice nada…”. Ya sólo ganaría un juego más en este Abierto de Australia. Y Nadal se plantaba en su final de Grand Slam número 19, tercera en Australia… lo que le da la oportunidad de ejecutar algo que hasta ahora, dentro de la era Open, sólo ha rematado Rod ‘Rocket Laver’: alzar al menos dos veces cada uno de los títulos del Grand Slam. Nadal, con dificultad añadida, puesto que en la época de Laver (1969) se jugaban tres torneos en hierba y una tierra batida. En la actualidad, los torneos del Grand Slam se celebran en tres superficies distintas.
Los sets segundo y tercero resultaron de absoluta superioridad de Nadal (que sólo exhibió un parche o apósito en la mano izquierda) ante un Federer que se iba desintegrando por momentos. El pequeño apósito de Nadal en la palma de la mano izquierda se le cambió por el 'trainer' al comienzo del segundo set. Rafa sirvió tres saques directos (Federer, ocho), con punta a 198 km/h y conectó 28 golpes ganadores, seis menos que Federer...
“Todo ha sido un sentimiento muy especial. Federer es el rival ante el que siempre me siento más emocionado. Es un honor estar en una semifinal con él. Sabía que tener insistirle sobre el revés, cambiando de tiros cruzados a paralelos, y ha sido mi mejor partido del torneo. La ampolla de la mano ha estado bien. Era un gran reto jugar este partido en estas condiciones. Intentamos vendar un poco menos que otros días. Ha salido bien y doy las gracias a todo mi equipo. Con Wawrinka aguarda un rival durísimo en la final”, declaró Nadal a Jim Courier sobre la misma pista del Arena, donde Pete Sampras, Rod Laver y Ken Rosewall formaban guardia de honor en el palco. Nadal ha jugado 12 veces con Wawrinka (que ahora es ya, con seguridad, el primer suizo en la Lista de la ATP, por delante de Federer)… y ha ganado la docena completa, sin perder un set. El chico de Manacor, el chico del corazón salvaje, parece que no se cansa de seguir haciendo historia...
Nadal aplasta a Federer y jugará su tercera final en Australia Ampliar Nadal alza al cielo su puño: a la final de Australia. | Clive Brunskill
Por la cubierta del Rod Laver Arena, abierta a media tarde tras la lluvia de la mañana, sopla el viento, graznan las gaviotas… y retumban las cargas de Rafael Nadal contra el revés de Roger ‘Maestro’ Federer. Por ahí resoplan esas cargas, asaltos o embestidas que en toda una década, desde 2004, no han sido capaces de controlar ni ese gran maestro Federer… ni algunos de los mejores consejeros técnicos del planeta (Lundgren, Roche, Annacone, Luthi… Edberg). Para eliminar en semifinales a Federer tras dos horas y 24 minutos por 7-6 (4), 6-3 y 6-3, Rafa Nadal sólo cometió 25 errores no forzados. Federer incurrió en 50… con 23 errores no forzados de su frágil revés, abierto en canal por el martillo pilón de los tiros cruzados de Nadal: con un sonido que se parece bastante al del momento en que el cuerno de un toro rasga un delicado traje de luces… o la fina carne del matador, del maestro.
Cuando Federer se despida del tenis, el eco de ese sonido le perseguirá del mismo modo que la sombra del ‘sky hook’ de Kareem Abdul-Jabbar perseguía a Robert Parish, el pívot de los Boston Celtics. De momento, y de 33 partidos disputados ante su Némesis, Rafael Nadal, el maestro Roger Federer ha perdido… 23. El mismo Federer, al que eminencias como Laver, Rosewall y Sampras, todos en el palco, consideran el mejor jugador de todos los tiempos... al que tenía que surgirle su pesadilla perfecta: Nadal.
La semifinal del Rod Laver Arena tenía múltiples ángulos. Con Wawrinka esperando en la final (mañana, 09:30, Eurosport), un triunfo de Federer firmaría la primera final en Grand Slam totalmente suiza… y pondría a Roger a las puertas de su gran título número 18. Cuando se cuestiona si el asalto de Nadal, con 13 títulos, puede derribar el liderato de Federer en torneos de Grand Slam, un éxito de Federer hubiera resultado de valor especialísimo…
Pero el partido real sólo duró lo que el primer set, que Nadal (sólido, castigando con ganchos y sacos de piedras el costado de revés de Federer) resolvió tras escaparse con 5/1 en el ‘tie-break’, de paso para el 7/4 que cerró el juego de muerte súbita y el set. Hasta ahí no se había producido ningún ‘break’. En los sets segundo y tercero, Nadal quebró en cuatro ocasiones el servicio de Federer (que sólo ganó el 50% de puntos con segundos saques), mientras que Roger sólo podía recuperar un ‘break’, el que le valió para el 2-2 en el tercer set: Federer (que se quejó así al árbitro, Jake Garner, por los gemidos de Nadal en los peloteos largos: “Lo viene haciendo durante todos estos años y nadie dice nada…”. Ya sólo ganaría un juego más en este Abierto de Australia. Y Nadal se plantaba en su final de Grand Slam número 19, tercera en Australia… lo que le da la oportunidad de ejecutar algo que hasta ahora, dentro de la era Open, sólo ha rematado Rod ‘Rocket Laver’: alzar al menos dos veces cada uno de los títulos del Grand Slam. Nadal, con dificultad añadida, puesto que en la época de Laver (1969) se jugaban tres torneos en hierba y una tierra batida. En la actualidad, los torneos del Grand Slam se celebran en tres superficies distintas.
Los sets segundo y tercero resultaron de absoluta superioridad de Nadal (que sólo exhibió un parche o apósito en la mano izquierda) ante un Federer que se iba desintegrando por momentos. El pequeño apósito de Nadal en la palma de la mano izquierda se le cambió por el 'trainer' al comienzo del segundo set. Rafa sirvió tres saques directos (Federer, ocho), con punta a 198 km/h y conectó 28 golpes ganadores, seis menos que Federer...
“Todo ha sido un sentimiento muy especial. Federer es el rival ante el que siempre me siento más emocionado. Es un honor estar en una semifinal con él. Sabía que tener insistirle sobre el revés, cambiando de tiros cruzados a paralelos, y ha sido mi mejor partido del torneo. La ampolla de la mano ha estado bien. Era un gran reto jugar este partido en estas condiciones. Intentamos vendar un poco menos que otros días. Ha salido bien y doy las gracias a todo mi equipo. Con Wawrinka aguarda un rival durísimo en la final”, declaró Nadal a Jim Courier sobre la misma pista del Arena, donde Pete Sampras, Rod Laver y Ken Rosewall formaban guardia de honor en el palco. Nadal ha jugado 12 veces con Wawrinka (que ahora es ya, con seguridad, el primer suizo en la Lista de la ATP, por delante de Federer)… y ha ganado la docena completa, sin perder un set. El chico de Manacor, el chico del corazón salvaje, parece que no se cansa de seguir haciendo historia...

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