domingo, 23 de febrero de 2014

DE LA MÁS JOVEN AL MÁS VIEJO


 
El País.com

De la más joven al más viejo. La estadounidense Mikaela Shiffrin ganó el viernes el eslalon femenino con una plusmarca de juventud y promesas de futuro. Pero la veteranía también es un grado y el austriaco Mario Matt se llevó ayer el masculino, con 34 años y 10 meses, cinco más que el legendario y polivalente noruego Kjetil Andre Aamodt cuando ganó el supergigante de Turín 2006. Fue curioso porque otro jovencito noruego, Henrik Kristoffersen, de 19 años como Shiffrin, acabó bronce. Era la opción novel, pero más aún la del gran favorito, el también austriaco Marcel Hirscher, número uno mundial en la temporada. Diez años más joven que Matt recuperó un segundo en la última bajada, pero le faltaron las 28 centésimas que aún le había sacado su compatriota en una primera manga espléndida. En todo caso, la nieve fue austriaca y el hielo acabó completamente de naranja con los últimos triunfos de Holanda, que batió todos los récords de medallas en el patinaje de velocidad, algo nunca visto. Rusia, con sus últimos triunfos, acaricia el éxito global del medallero codo a codo con Noruega.
Matt, uno de los muchos austriacos candidatos siempre en la prueba de habilidad, había sido dos veces campeón mundial de eslalon en St. Anton, en su país, en 2001, y en la estación sueca de Are, en 2007. Hace mucho tiempo y su palmarés olímpico era nulo. Pero esta campaña marchaba segundo en la Copa del Mundo y la cita de Sochi era su último gran tren. Lo aprovechó en su noche mágica. El primer recorrido, menos sinuoso, le permitió sacar ventajas de más de medio segundo sobre la mayoría de los aspirantes al podio. Iba a ser decisivo ante la trampa del segundo. El padre de los Kostelic (la legendaria Janica y el aún en activo Ivica), hizo otro de sus trazados polémicos. Un laberinto del que acabaron saliéndose hasta 18 de los mejores 30 de la primera manga. Fue una carrera de eliminación.
Kristoffersen, con el desparpajo de quien no tiene nada que perder, se arriesgó porque había cedido 1,79s a Matt y le salió bien. Estuvo en cabeza viendo descalificaciones desde la cabina-podio simbólica de la meta hasta que bajó Hirscher y al fin demostró su categoría. Fue un órdago al oro y le salió bien de momento porque siguieron las eliminaciones. La del alemán Neureuther, sobre todo. Pero también el estadounidense Ligety, ganador del gigante, y los dos franceses, Pinturault, bronce (y que también cayó en la supercombinada), y Grange. Y para terminar, los dos suecos, Hargin y Myhrer, tercero y segundo mejores tiempos.
Solo el italiano Stefano Gross, igualado con Hargin en la primera manga, hizo soñar a Italia con repetir el oro de Piero Gros (con una sola s), que se lo quitó en Innsbruck 76 a su ilustre compatriota Gustavo Thoeni como Paco Fernández Ochoa cuatro años antes en Sapporo 72. Pero el Gross de las “dos s”, se quedó a cinco centésimas de Kristoffersen, al borde del podio. El noruego, con la eliminación inmediatamente después de Myhrer, aseguró ya la medalla. Para Hirscher era la plata, pero el líder de la temporada y quien mejor esquía, quería claramente el oro. Justificar su primacía actual. Sólo quedaba Matt . Hizo una bajada angustiosa, a punto de irse varias veces, pero resistió. Hirscher hizo un gesto claro de enfado. No encajó la derrota. Los momentos olímpicos son especiales y sólo cada cuatro años. No se pueden desperdiciar porque demasiadas veces no vuelven nunca.
Quien para hacer sus cosas puede volver perfectamente es el mexicano Hubertus von Hohenlohe, el más veterano de los Juegos con sus 55 años. Quizá en Pyoengchang con 59. El fotógrafo no pasó de la primera manga cosa que sí hizo su modelo la libanesa Jackie Chamun. La modelo que provocó el escándalo en su país al posar en la nieve para Hohenlohe con escasa ropa sí puede decir, al menos, que no sólo fue olímpica, sino que se clasificó el viernes. Fue la 58 de 60 en la primera manga, pero se salvó entre las 28 eliminadas. Y al final 47 de 49. Siempre antepenúltima. A 44,20 segundos de Shiffrin. Hohenlohe, en cambio, estuvo entre los 40 eliminados en la primera manga, como el español Pol Carreras. El otro, Alex Puente, se salvó. Pero fue el 48 clasificado de 77. También en la bajada final. Fue el 32 de 43 supervivientes. Siempre lejos, con el recuerdo de los Fernández Ochoa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Free counter and web stats