martes, 18 de julio de 2017

VILLAR, DETENIDO

AS.com

Ángel María Villar, su hijo Gorka y Juan Padrón, vicepresidente económico de la RFEF, han sido detenidos por la Guardia Civil en la mañana de este martes en el transcurso de la operación Soule. Se investigan varios presuntos delitos de corrupción en la gestión de Villar padre como presidente de la Real Federación Española de Fútbol, cargo que lleva ostentando desde hace 29 años y para el que fue reelegido hace menos de dos meses. Además de las tres personas citadas al inicio, también ha sido detenido Ramón Hernández Baussou, secretario general de la Federación Tinerfeña, que preside Padrón.
El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, —que actúa en coordinación de los fiscales anticorrupción Inmaculada Violán y Esther González—, imputa a los detenidos varios presuntos delitos de corrupción entre particulares, falsedad, administración desleal y apropiación indebida, según informa El País. Agentes de la UCO (Unidad Central Operativa) del instituto armado están registrando, además de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, la sede de la Federación tinerfeña, varias empresas y los domicilios particulares de algunos implicados. Las actuaciones de la operación Soule parten de una denuncia formulada en 2016 por el Consejo Superior de Deportes.
En sus pesquisas, la Guardia Civil busca pruebas de manejos económicos de Ángel María Villar y su hijo. Según los indicios que manejan los investigadores, desde 2009 varias empresas relacionadas con Gorka Villar se habrían beneficiado de la organización de partidos internacionales de la Selección española. Ello habría perjudicado los intereses económicos de la propia Federación.
Las investigaciones previas a las actuaciones de hoy han determinado que Padrón "se habría excedido presuntamente en sus facultades de administración del patrimonio" para favorecer la contratación de sociedades de las que habría obtenido un beneficio propio. Además, supuestamente habría participado junto a su secretario de una apropiación continuada de fondos de la Federación Tinerfeña, desviando fondos a una sociedad de ambos.
Las actuaciones de hoy estarían desligadas de la investigación sobre el caso Haití del juzgado de instrucción número 4 de Majadahonda que indaga sobre el desvío de una subvención de 1,2 millones de euros destinada a proyectos de cooperación en África y Centroamérica.
Según diversos medios, la Guardia Civil también busca pruebas de supuestos tratos de favor a los presidentes de las federaciones territoriales, con el fin de de recabar apoyos de cara a las elecciones a la Asamblea y la presidencia, que se celebraron el pasado mes de mayo y que resultaron en la reelección de Villar para un nuevo mandato como presidente de la Federación.
Las detenciones y el registro en la sede de la RFEF se producen dos días antes de la Asamblea General de la RFEF, cuya celebración está prevista para este jueves 20 a las 11:30, y en la que se debe sortear el calendario de Liga en Primera División para la temporada 2017-2018.

lunes, 17 de julio de 2017

GARBIÑE: "HE HECHO HISTORIA A MI MANERA"

JOAN SOLSONA
Marca.com

Abre los ojos la nueva reina de Wimbledon. Garbiñe Muguruza, de 23 años, sabe que poco a poco se está haciendo un hueco en los anales del deporte de la raqueta. Su agenda dominical es de lo más ajetreada. Es lo que tiene ganar un torneo distinto al resto. Mientras va camino de los almacenes Harrods para comprar un vestido para la cena de campeones, y después de asistir a un acto de Adidas, reflexiona para MARCA sobre sus vivencias estas dos semanas, el pasado, el presente y el futuro.

¿Ha podido conciliar el sueño ya como campeona de Wimbledon?
No he dormido mucho. Me quedé dormida muy rápido pero me desperté temprano y empecé a repasar todo lo sucedido durante las dos últimas semanas. Ya no pude dormir más.

Usted posó con la bandeja de plata en la entrega de trofeos pero se lleva a casa una pequeña copia. ¿Durmió con ella?
No, no pude tenerla a mi lado porque me la dan el domingo en la cena de campeones.
Roger Federer se hace reproducciones de los trofeos a tamaño natural para tener la sensación de que en la estantería de su casa tiene algo importante. ¿Hará lo mismo?
Tengo que ver lo que me dan, evidentemente si es un souvenir igual pienso en hacer algo al respecto.

¿Ha tenido tiempo de mirar cuántos mensajes le han llegado y de contestarlos?
Que va, sólo he contestado los que eran de mi equipo y familiares. Necesito tiempo para verlos todos y contestarlos uno a uno.

¿Se acuerda de lo que le dijo Venus Williams en la red?
Había mucho ruido pero me comentó que "bien jugado" y me dio la enhorabuena.
Después de la ceremonia de entrega de trofeos entra por un inmenso túnel del All England Club y al primero que se encuentra es a Su Majestad El Rey Juan Carlos.

¿Cómo se le queda el cuerpo?
¡Es que me lo encontré de frente! Me hizo mucha ilusión que viniera a verme jugar porque no lo conocía personalmente. Me dijo que su hijo me mandaba un fuerte abrazo.

Desde que el año pasado conquistó Roland Garros siempre ha confesado que esa victoria fue lo mejor y lo peor que le ha pasado. ¿Cómo va a gestionar el triunfo de Wimbledon?
Intentaré aprender de lo que sentí después de ganar en Roland Garros, tomármelo con más calma y disfrutar. Asimilar el éxito es difícil. En París gané y al día siguiente ya estaba otra vez jugando. Quiero disfrutar del momento un poquito más.

El día después de su primer 'major' confesaba que esperaba mantener siempre los pies en el suelo porque si no, la caída podía ser más grande. ¿En algún momento en el último año ha notado que había caído?
Yo creo que no. Siempre intento mantener los pies en el suelo. Y repito: esta victoria no me va a cambiar la vida. Todo el mundo me insiste que me cambiará y yo digo que no. Tendré más presión, más responsabilidad, pero seré la misma.

Hace un mes se marchaba de la tierra de París llorando de rabia por la derrota en octavos cuando defendía título y el sábado lloraba de alegría sobre la moqueta verde de la Catedral del tenis.
Sí, es verdad, cómo cambian las cosas. Es lo bueno que tiene el tenis, que te permite pasar página rápidamente. Quizás en París sentí miedo a la hora de afrontar un Grand Slam por primera vez defendiendo título.

Serena le dijo en 2015 que ganaría Wimbledon. ¿Usted se había imaginado muchas veces venciendo antes de la final contra Venus?
Yo lo que pensaba es que igual nunca ganaría porque con Serena se me escapó una gran oportunidad y es muy difícil volver a una final y ganarla. Cuando entré a la final con Venus lo que pensaba es que no se me podía escapar otra vez.

Su equipo, a la conclusión de la final, hicieron desde la pista un 'facetime' con su entrenador Sam Sumyk, ausente en el torneo porque va a ser padre en Los Ángeles. ¿Pudo también comunicarse con él a la conclusión?
Sí, sí, en el vestuario hice un facetime con él. La distancia no impide que disfrutara del momento. Estaba muy emocionado. Sam es el que está cada día picando piedra.

Conchita Martínez, primera campeona española del torneo en la edición de 1994 ante Martina Navratilova, ejerció de entrenadora puntual. ¿Cual fue su último consejo antes de saltar a la pista?
Me dijo que respirase, que era un momentazo y que no me preocupara porque todas nos ponemos nerviosas. Ella es de una manera que me ayudó muchísimo.

¿Qué se siente cuando se ve reflejada en la bandeja de Wimbledon?
La sensación de que un sueño se ha hecho realidad. Además, cuando ganas en la final a una de las Williams aún tienes más la sensación de que has sido la mejor del torneo.

Vuelve a tener el cetro WTA muy cerca. ¿Lo ve como un objetivo?
Prefiero seguir ganando Grand Slam, que es lo que te lleva al número uno. Prefiero la sensación de sentir que los trofeos están en mis manos.

Dijo el sábado que lo que quiere es hacer historia en el deporte de la raqueta. Pero la realidad es que ya la está haciendo.
Yo estoy haciendo historia a mi manera. Siempre me han gustado los grandes torneos y los grandes escenarios y me gusta ganar en ellos.

¿Es consciente de que su currículo es el más extraño de la historia, con cuatro torneos ganados, y la mitad de ellos son 'Grand Slam'?
Es súper raro, es cierto que la mayoría tiene muchos más de los otros.

¿Qué es lo que más le apetece hacer ahora?
Estar con los míos, mirar hacia atrás, y disfrutar de lo que he conseguido aquí. Es que he estado dos semanas encerrada en Wimbledon y lo necesito.

¿Cómo fue la celebración del triunfo en el restaurante español 'Cambio de Tercio'?
Estuvo muy bien. Lo que pasa es que estábamos agotados. Estaba muerta, cansada y nos fuimos pronto.

Confesaba tras la final que le apetecía un baile y que si podía ser con Roger Federer, mejor. ¿Sabe que desde 1976 ya no hay baile entre los campeones?
Me enteré el otro día y me dije: 'Garbiñe has vivido todo este tiempo engañada'. Lo de Federer lo comenté un poco de broma. Lo que realmente me apetece es comprarme un vestido bien elegante y quitarme el chándal.

Hace cuatro años debutó en Wimbledon y hoy ya tiene el título en su palmarés y otra final. ¿Todo va muy rápido para usted?
No ha pasado tanto tiempo pero a mí me parece una vida. Creía que nunca jugaría bien en hierba y ahora la amo.

jueves, 9 de febrero de 2017

RETIRAN A RUSIA EL MUNDIAL DE 2021 DE BIATLÓN POR EL INFORME McLAREN

EFE

Rusia no organizará el Mundial de biatlón de 2021, previstos inicialmente en Tyumen, como consecuencia de las revelaciones del informe McLaren sobre un dopaje de Estado en el deporte del país, anunció la Federación Internacional de Biatlón (IBU)."El Comité Ejecutivo invita de aquí al 24 de febrero a la Federación Rusa de Biatlón a hacer entrega de la organización del Mundial-2021. En caso contrario, el Comité Ejecutivo decidirá anular la concesión del Mundial-2021 a Tyumen, en Rusia", explicó la IBU en un comunicado.
Tyumen había sido elegida en septiembre de 2016 como sede del Mundial de 2021. Las estaciones de Pokljuka (Eslovenia) y Nove Mesto (República Checa) compitieron entonces con la ciudad rusa.La decisión sobre la nueve sede se decidirá en 2018, en el Congreso de la IBU.

miércoles, 8 de febrero de 2017

ERIK GUAY DA LA SORPRESA EN EL SÚPER GIGANTE

EFE

El canadiense Erik Guay pulverizó el crono del favorito, el noruego Kjetil Jansrud, y se adjudicó la victoria en el supergigante masculino de los Mundiales de esquí alpino que se disputan en St. Moritz, que van a sorpresa por jornada.
Si el martes fue la austriaca Nicole Schmidhofer la que se hizo de forma inesperada con el triunfo en el super-G femenino, Guay hizo lo propio este miércoles al imponerse en una disciplina en la que no saboreaba la victoria desde 2010.El canadiense, de 35 años, rebajó en 45 centésimas el tiempo antes marcado por Jansrud, ganador de tres de los cuatro supergigantes disputados esta temporada y líder de esta disciplina en la Copa del Mundo.Guay entró en meta con 1:25.38, por 1:25.83 de Jansrud y 1:25.89 del también canadiense Manuel Osborne-Paradis, que cerró el podio el día de su 33 cumpleaños y dejó fuera de los premios a otro noruego, Aleksander Aamodt Kilde.
Erik Guay había firmado los puestos undécimo, tercero, decimotercero y vigésimo en los cuatro supergigantes de esta temporada, por lo que nada hacía prever su holgado triunfo de hoy.
Segundo título mundial del canadiense Este título mundial es el segundo de su currículum, en el que ya figuraba el logrado en descenso en los Mundiales de 2011.
El subcampeón mundial Jansrud, de 31 años, es el vigente campeón olímpico de esta prueba. También fue subcampeón en Vancouver 2010, antes del largo paréntesis que tuvo que hacer en su carrera en 2013, al romperse los ligamentos en la rodilla izquierda precisamente en el supergigante de los campeonatos del mundo.
Matthias Mayer, junto con Guay el único que había conseguido victorias en superG en esta temporada, no terminó la prueba.
El jueves no hay competición en el programa de los Mundiales, aunque sí entrenamientos de descenso.

ALEJANDRO BLANCO: "IREMOS A PYEONGCHANG CON POSIBILIDADES REALES DE MEDALLA"


EFE

Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español (COE), considera, cuando falta un año para la inauguración de los Juegos de Invierno de PyeongChang, que la delegación española acudirá a esa cita "con muchas posibilidades reales de medalla".El patinador Javier Fernández es el máximo depositario de esas posibilidades, "pero no el único", aseguró Blanco. "Javier Fernández es el número uno del mundo. Ya se le escapó la medalla en Sochi 2014 (cuarto) y en aquel momento le dije que tenía esa medalla en el corazón y que un día la ganaría. Con dos títulos mundiales y cinco europeos, la medalla olímpica está ahí y estoy seguro de que va a llegar", afirmó el presidente.
"Pero no podemos olvidarnos de Lucas Eguibar, de Regino Hernández o de Queralt Castellet", añadió Blanco, en alusión a los líderes del 'snowboard' español, a los que también concedió opciones de podio."Ojalá se vea recompensado en PyeongChang el buen trabajo que están haciendo los deportistas y las federaciones de deportes de invierno y de hielo y su buena planificación", indicó.
Respecto a la falta de opciones, sin embargo, en el deporte rey de los Juegos de Invierno, el esquí alpino, Alejandro Blanco señaló que en esta disciplina los planes en España pasan por "el medio y largo plazo"."Ya iremos viendo los resultados. Pero de momento pensemos en ir a PyeongChang con lo que tenemos, porque estoy muy esperanzado en que obtendremos allí grandes resultados", afirmó el presidente del COE.En cuanto las condiciones de competición que se encontrarán los deportistas en Corea del Sur, Blanco se mostró tranquilo."Por las noticias que tengo, los trabajos de organización van bien, todo sigue su proceso y la gente está contenta", afirmó.
Los Juegos se disputarán del 9 al 25 de febrero de 2018.

martes, 7 de febrero de 2017

SCHMIDHOFER DA LA SORPRESA EN EL SÚPER GIGANTE DE SAINT MORITZ

AFP

La esquiadora austriaca Nicole Schmidhofer ha conquistado este martes el Supergigante de los Campeoantos del Mundo de esquí alpino que se están disputando en Saint-Moritz (Suiza).A sus 27 años, la austriaca ha conseguido su primer título mundial en la primera victoria de su carrera. De hecho sólo se había subido dos veces a un podio de la Copa del Mundo hasta ahora.Schmidhofer ha marcado 1:21.34 minutos y ha adelantado a la esquiadora de Liechtenstein Tina Weirather en 33 centésimas y a la gran favorita, la suiza Lara Gut, en 36.La estadounidense Lindsey Vonn, reina de la velocidad las últimas temporadas, que se recupera de una lesión en el húmero del brazo derecho, se salió de la pista tras medio minuto en carrera, sin caerse. La esquiadora de Vail (Colorado) tuvo dificultades para sujetar el bastón derecho y no ha podido pasar de la mitad de la pista.Ilka Stuhec, laureada cinco veces esta temporada, con tres descensos y un super-G ganados, fue la única en alcanzar una velocidad punta superior a la de Schmidhofer (100,7 km/h) por 100,1 de la austriaca), pero la eslovena se ha visto obligada a frenar bruscamente tras una curva mal negociada y ha terminado undécima.Schmidi, esquiadora de Estiria -centro de Austria-, conserva para su país el título que hace dos años conquistara Anna Fenninger en Beaver Creek (Colorado).Fenninger, que ahora adopta el apellido Veith, se salió de la pista, mientras que otra favorita, la italiana Sofia Goggia, no ha podido pasar de la décima posición a casi un segundo de Schmidhofer.
CLASIFICACIÓN Supergigante
1. Nicole Schmidhofer (AUT) 1:21.34
2. Tina Weirather (LIE) 1:21.67
3. Lara Gut (SUI) 1:21.70
4. Viktoria Rebensburg (GER) 1:21.87
5. Elena Curtoni (ITA) 1:21.89
6. Ragnhild Mowinckel (NOR) 1:22.03
7. Stephane Venier (AUT) 1:22.11
8. Federica Brignone (ITA) 1:22.18.
    Tessa Worley (FRA) 1:22.18
10. Sofia Goggia (ITA) 1:22.25 

lunes, 6 de febrero de 2017

MILAGRO DE TOM BRADY EN LA MAYOR REMONTADA DE LA HISTORIA

MARIANO TOVAR
AS.com

Los Patriots obraron un milagro. Resucitaron a un muerto. Le dieron la vuelta al mundo en ocho minutos imposibles. Y en el tiempo extra. La leyenda de la dinastía no puede crecer más. ¡Ganaron su quinta Super Bowl como nadie puede ganar un partido! cuando cualquier otro se habría rendido. Cuando en Atlanta ya había comenzado la fiesta, y la gente se había echado a las calles para celebrar su primer anillo.
A falta de ocho minutos y medio los Falcons ganaban 28-9. Y le estaban dando a los Patriots una paliza de escándalo. Y una lección de football. En ataque, en defensa, en planteamiento y estrategia. New England solo ponía la cara para recibir mientras Atlanta ponía los puntos. Y entonces sucedió. El mundo se detuvo porque Belichick ordenó que frenara. Y la tierra se quedó sin aire y los Falcons sin aliento. Y Hightower cazó a Matt Ryan. Y el quarterback, impasible hasta entonces, perdió el control del balón. Y no me expliquéis cómo, ni por qué, Los mismos Patriots que habían sido un muñeco zarandeado durante tres cuartos y medio se convirtieron en gigantes. Y anotaron mientras atropellaban a la misma defensa que antes les había atropellado a ellos. Con un touchdown de Amendola y conversión de dos de White. Y con otro touchdown de White con conversión de Amendola. Un tuya mía que llevó el partido a la prórroga, mientras un ave Fénix planeaba sobre el NRG Stadium y el universo de la NFL se frotaba los ojos incrédulo por lo que estaba viendo. Porque Edelman, convertido en profeta de las recepciones, cogía un balón contra las leyes de la física, saltándose todas las normas del universo, con manos de veinte dedos y corazón de guerrero. Nadie podrá explicar nunca los prodigios que vivimos durante esos ocho minutos y medio. Nadie podrá entender jamás lo sucedido. Lo veremos una y otra vez, pero no seremos capaces de entenderlo. Cuando los seres superiores actúan como titanes, solo cabe arrodillarse y asumir nuestra miseria. Su grandeza. La increíble magnitud de estos New England Patriots.
Y otra vez, una vez más en 16 años de pacto, el demonio volvió a ayudar a New England, porque lo que ellos hacen solo puede ser obra del alma más oscura. ¿Es que nadie piensa en tantos y tantos niños que ahora lloran con desconsuelo? Y el vuelo de la moneda favoreció a los de siempre. Y los Patriots empezaron atacando en el primer tiempo extra de la historia de una Super Bowl. Y ahí, con el balón en sus manos, Tom Brady completó seis pases legendarios, y James White consiguió su tercer touchdown de la noche. Un partido milagroso del receptor que sin embargo no le sirvió para ser elegido el mejor del partido. Tom Brady, el mismo de siempre, el que firmó el pacto sin entregar el alma, hizo valer su grandeza para merecer el gran premio.
Dicen que unos barrenderos han subido al Olimpo para sacar a los dioses de mentira. Hay que hacer sitio a los de verdad. Bill Belichick como el entrenador más laureado, Tom Brady como el quarterback con más Super Bowls ganadas y el jugador con más MVP, Josh McDaniels revolucionando el mundo de los ataques, Matt Patricia poniendo el poso y el empaque a defensas sin nombre… Una dinastía que necesita que le hagan cuanto antes una competición aparte, porque la NFL se les ha quedado pequeña.
Todo lo anterior, lo que os he contado alucinado, incapaz de entender lo sucedido, parecía imposible tras el increíble planteamiento de Atlanta, que durante tres cuartos y medio había vapuleado a sus rivales. Muchos minutos en los que saltaron la banca, robaron la cartera al equipo del siglo y pasaron por encima de ellos sin compasión. 
La defensa de Atlanta había dado más de lo imaginado. Sus jugadores, jóvenes sin experiencia que hasta ahora solo parecían promesas, pelearon como veteranos curtidos, tratando de entrar en la leyenda a lo grande. Frenaron en seco el juego de pases cortos de sus rivales, provocaron un balón perdido de Blount que significó el punto de partida de la paliza inicial, golpearon a Tom Brady una y otra vez para que siempre jugara agobiado, e interceptaron por fin al quarterback de New England, para que Robert Alford cabalgara durante 82 yardas que parecieron dar la puntilla al partido cuando aún quedaban algunos minutos para que se llegara al descanso. 21-0 y zurra de campeonato que dejó a los Patriots clínicamente muertos. Atlanta esperó toda la temporada para enseñar sus uñas defensivas, pero las sacó en el momento justo para hacer trizas a sus rivales... O eso parecía hasta que llegaron los últimos ocho minutos y medio.
Los orgullosos Patriots, el equipo del siglo, los favoritos para la victoria, el grupo de conjurados que se las sabe todas y que es capaz de enhebrar cualquier aguja al grito de ‘Do your job!”, había entrado en colapso. Brady no pensaba en la victoria, sino en la supervivencia. El tradicional festival de pases cortos no funcionaba, la defensa de Atlanta parecía adivinar cada jugada rival antes de que el balón se pusiera en juego y las caras de frustración inundaban la banda de New England cuando aún no se había llegado al descanso. Pero nada de eso importó al final, cuando Hightower le robó el balón a Matt Ryan y Belichick ordenó que el mundo se detuviera. Para que los Patriots consiguieran la victoria más grande de la historia del mundo. El triunfo que les convierte, para siempre, en el equipo más grande sobre la faz de la tierra.
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